Crowdfunding o Micromecenazgo para financiar tu proyecto cultural

Hace ya algunas semanas tratamos en tema del crowdfunding mostrando algunos ejemplos reales pero, en esta ocasión lo vamos a plantear desde el punto de vista del micromecenazgo para financiar un proyecto cultural.

 

crowdfunding y mecenazgo cultural

(Imagen: travelwithopera.wordpress.com)

La traducción literal del término “Crowdfunding” es “Financiación colectiva” o “Financiación por multitudes”.

La prolífica industria cultural española, creativos culturales emprendedores, fundaciones, instituciones…, etc. generan y promueven constantemente interesantes proyectos culturales, con fines lucrativos o sin ellos. La cultura tiene un innegable impacto dinamizador en la economía -potencia el capital humano y cataliza otras actividades, como el turismo, por ejemplo-, además de ser el bálsamo, la identidad, el timón y seguramente la “chispa” de nuestro sistema social. En España, el sector cultural supone un 3,4% del PIB, con un volumen de unos 35.759 millones de euros.Está por encima del sector energético (2,7 % ) e incluso del agrario (2,3%) (Fuente: INE).

Los proyectos culturales necesitan financiación externa una vez agotados los recursos propios, o de familiares y amigos, o de las instituciones públicas, cuya capacidad de subvencionar actividades culturales, especialmente las que no persiguen beneficio económico inmediato, ha quedado mermada con la crisis económica.

¿Queremos producir una película, editar un libro, un disco, reconducir un club literario, restaurar el activo patrimonial de una fundación, organizar un concierto y la financiación es nuestro mayor obstáculo?. Apliquemos el refrán “Divide y vencerás”,dividiendo nuestro problema en partes más simples tantas veces como sea necesario, hasta que la resolución de las partes se torne obvia y… nos encontramos con el concepto de “Micromecenazgo”. La multitud (“the crowd”) financia a través de aportaciones individuales minúsculas proyectos culturales masivos. Y, ¿cómo?. A través de la Red, de Internet, del mundo 2.0 (Plataformas, Redes Sociales, Blogs… etc.), que convierten las tareas de conectar artistas y emprendedores con la comunidad de microinversores, con el público, y la de gestionar las transferencias de las microaportaciones con total fiabilidad -tarjetas de crédito, PayPal- en sencillas, intuitivas, y además aportando a la ardua tarea de la búsqueda de financiación un toque más estimulante, ameno y social.

¿Y qué obtiene el microinversor a cambio de su aportación?. La respuesta a esta pregunta nos acerca a los cuatro tipos de Crowdfunding existentes:

  1. Ofrecemos al mecenas una recompensa, en forma de producto (una entrada para una película, un disco, un libro que anunciamos mostrando un avance o tráiler) o servicio (una visita guiada, una clase de técnica vocal, una cena con el artista), o simbólica (una mención en los créditos, un vídeo dando las gracias)… la definición de la recompensa ofrece un campo creativo apasionante. Este modelo supone una “pre-venta” de la obra o proyecto del artista, con todo lo que de contrastación de mercado, así como de implicación del público en el proceso de creación conlleva
  2. Si el microinversor no recibe nada a cambio de su aportación estamos ante el caso de una donación, frecuente en proyectos presentados en organizaciones sin ánimo de lucro
  3. Si obtiene el retorno además de su aportación de un interés adicional nos encontramos con un “préstamo masivo”, “Crowdlending”
  4. En ocasiones el proyecto remunera a sus mecenas con participaciones en la empresa cultural, con las rentabilidades futuras que éstas puedan generar. Es la inversión en versión “Crowd”.

¿Estamos ante un nuevo fenómeno? Beethoven ya financiaba sus proyectos captando micro mecenas; en 1884 el periodista Joseph Pulitzer lideró una campaña de Crowdfunding que recaudó microaportaciones para el montaje de la Estatua de la Libertad en Nueva York; en 1989 Extremoduro financió por esta fórmula su disco “Rock Transgresivo”; en 1997 el grupo de rock inglés Marillion sufragó el coste de su gira por EE.UU a través de financiación colectiva.

Por lo tanto el “Crowdfunding” no es novedad. Ahora bien, Internet, al difundir este fenómeno de forma tan viral, lo ha convertido en un nuevo paradigma en la financiación de proyectos y en la forma de llevarlos a cabo.

En España el proyecto cultural más popular financiado (400.000 €) por esta vía ha sido el largometraje “El Cosmonauta”, pre estrenado recientemente (14 de Mayo de 2013).

Las plataformas Crowdfunding a nivel internacional más populares son Kickstarter.com e Indiegogo.com. En España destacamos para el ámbito cultural Verkami.com, Goteo.org, Lanzanos.com, Latahonacultural.com, Ulule.com, Impulsa´t, Libros.com, Kifund.com, Cabaretcrenom.com, Potlatch.es, Joinmyproject.com, Yuujoo.com y Alzate.com, entre otras.

Como dato  final, decir que según el estudio de RTVE “¿Funciona el Crowdfunding en España?”, a fecha 2 de Octubre de 2012, el 73% de las campañas de Micromecenazgo planteadas en España han tenido éxito. Es el momento de democratizar la financiación de nuestra cultura.

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