Archivo de la etiqueta: cotización

Autónomos societarios

Un autónomo societario es un autónomo en el marco de una sociedad mercantil –sociedad de responsabilidad limitada, sociedad anónima, sociedad regular colectiva, sociedad en comandita, sociedad profesional.

manos-de-la-computadora-usando-el-disenador-grafico-masculina

(Foto: Freepik)

Llama la atención que este tipo de autónomos no disfruta de ninguna ventaja: de hecho parece ser una figura creada para evitar fraudes por parte de los socios de entidades mercantiles. Así, es obligatorio el alta como autónomo societario en los siguientes casos:

  • Cuando trabajen en la sociedad ostentando al menos el 33% de las acciones de la misma.
  • Cuando desempeñando tareas de dirección y gerencia de la sociedad posean al menos el 25% de las acciones.
  • Cuando, sin contar con acciones, trabajen en la sociedad y convivan con un socio propietario del 50% de dichas acciones.

¿El autónomo societario cobra nómina o debe facturar a la empresa con IVA?.

La respuesta a esta cuestión depende de si el autónomo es o no sujeto pasivo de IVA. Cuando un socio desarrolla su actividad profesional independientemente de la sociedad sería sujeto pasivo de IVA y estaría obligado a expedir facturas. Esta situación se produce cuando:

  • Utiliza sus propios medios materiales y personales en el ejercicio de su actividad.
  • Cuando no está integrado en la estructura organizativa de la sociedad en cuestión, pudiendo organizar su trabajo con sus propios horarios y vacaciones.
  • Cuando el riesgo y beneficio de la sociedad recaen en él.
  • Cuando existe responsabilidad contractual con sus clientes.

Un aspecto concluyente es que si los recursos principales para el desempeño de la actividad pertenecen a la sociedad, el servicio no está sujeto a IVA, y por tanto el autónomo no tiene por qué emitir facturas y podrá cobrar nómina por parte de la empresa.

¿Cómo cotizan los autónomos societarios?.

En base a lo establecido por la Ley de Presupuestos Generales del Estado, la base mínima de cotización de los autónomos societarios equivale al grupo 1 del Régimen General: un total de 1.067,40 €, lo que implica una cuota mensual de 319,15 € desde el primer mes. Esta regla, que también afecta a los autónomos individuales que tengan a su cargo a más de 10 trabajadores, implica que los autónomos societarios no puedan acogerse a la tarifa plana para nuevos autónomos.

Ya ha habido protestas en relación a este último punto. De hecho una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de 21 de Mayo de 2015 estableció que los autónomos societarios tendían derecho a la tarifa plana de 50€. Por tanto éste es un asunto no cerrado.

Por todo ello, debido a que la figura del autónomo societaria tiene sus contras, concluimos que lo importante sería reflexionar sobre el momento más conveniente para constituir una entidad mercantil.

…¡En Emprenderioja te orientamos sobre estas cuestiones!…

 

¿Te ha resultado interesante? ¡compártelo!

4 Claves para comprender la cotización en el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos (RETA)

En el post de hoy, vamos a abordar, cuatro claves para entender cómo funciona la cotización en este régimen especial.

Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos

Foto: Pixabay

La mayoría de los usuarios que acudís al servicio de asesoramiento de la FER queréis que os digamos cuánto os va a suponer la cotización a este régimen especial. Porque ya sabéis que cuando adquiráis la condición de autónomo pasáis a ser responsable del ingreso de las cuotas, y que tenéis obligación de cotizar.

En este sentido informaros que las cifras que os facilitamos en nuestro asesoramiento individual siempre son aproximadas, ya que las cuotas no son fijas para todas las personas. Lo primero que tenemos que tener claro es que las cantidades a ingresar en la Seguridad Social, llamadas cuotas, se calculan aplicando el tipo a la base de cotización. Y la base de cotización en este Régimen Especial será la elegida por el trabajador entre las bases mínima y máxima que le correspondan.

Para este año 2015, la base elegida se situará entre:

-884,40 euros mensuales (BASE MÍNIMA)

-3.606,00 euros mensuales (BASE MÁXIMA)

Aquí debemos tener en cuenta, que existen excepciones y especialidades, y que esa cuota mínima se ve incrementada y esto ocurre cuando el autónomo se acerca a los 47 años.

Una vez escogida una base de cotización, se puede solicitar un cambio hasta dos veces al año, pero siempre ha de realizarse antes del 1 de abril (y tendrá efectos a partir del 1 de julio) y antes del 1 de octubre (y tendrá efectos a partir del 1 de enero).

A esa base le tendremos que aplicar los distintos tipos de cotización. En este sentido, es necesario saber que desde el 1 de enero de 2008,la cotización por INCAPACIDAD TEMPORAL (en adelante I.T.) tiene carácter obligatorio para los autónomos, y la opción deberá formalizarse con una mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social en el momento de causar alta en el RETA. Única y exclusivamente podrán optar por cubrir esta contingencia de manera opcional, aquellos trabajadores autónomos con derecho a la prestación por incapacidad temporal en otro régimen de Seguridad Social en el que también se encuentren en alta en tanto se mantenga su situación de pluriactividad, y aquellos que estén encuadrados en el Sistema Especial de Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios.

La cobertura de las contingencias de ACCIDENTE DE TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES (en adelante A.T. y E.P.) en el RETA tendrá carácter voluntario, excepto para los trabajadores autónomos dependientes y para aquellos que estén obligados a formalizar dicha protección por desempeñar una actividad profesional catalogada con un alto índice de riesgo de siniestralidad. Esta cobertura se formaliza con la misma mutua que se ha elegido para la cobertura por IT. Y en este punto, es necesario indicar que todos aquellos que están obligados a cubrirse con las coberturas de A.T. y E.P. no están obligados, a día de hoy, a tener cubierta la contingencia por CESE DE ACTIVIDAD.

Finalmente, es necesario indicar que todos aquellos trabajadores que no tengan cubiertas las contingencias de A.T. y E.P., tendrán una cotización adicional del 0,1% para la financiación de las prestaciones por riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural.

¿Y cuáles son los tipos de cotización?

Durante el año 2015 en este Régimen Especial, los tipos de cotización serán:

– Con INCAPACIDAD TEMPORAL: 29,80%

– Sin INCAPACIDAD TEMPORAL: 26,50% (en casos de pluriactividad)

– Con INCAPACIDAD TEMPORAL+CESE DE ACTIVIDAD: 29,30%*+2,20%

*Conforme a la Ley 32/2010 de 5 de agosto por la que se establece un sistema específico de protección por cese  de actividad para los trabajadores autónomos que tuvieran cubiertas las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, el tipo de cotización establecido para la cobertura de la referida contingencia es del 2,20%. Los trabajadores autónomos acogidos al sistema de protección por cese de actividad tendrán una reducción de 0,50% en la cotización por la cobertura de incapacidad temporal derivada de contingencias comunes.

– Con INCAPACIDAD TEMPORAL+CESE DE ACTIVIDAD+ ACCIDENTES DE TRABAJO Y

ENFERMEDADES PROFESIONALES: 29,30%*+2,20% + TARIFA DE PRIMAS DE AT Y EP**.

En resumen, la cotización mínima con carácter general para un Autonómo en este ejercicio, que no opte por A.T. y E.P. ni cese de actividad, y que no esté en situación de pluriactividad, que sea menor de 47 años, será el resultado de: 884.40 x (29,80% (I.T.)+ 10%(Maternidad y Parternidad))=264,44 euros.

Para finalizar, simplemente recordar que este trámite de afiliación se realiza en la Tesorería General de la Seguridad Social.

Esperando que esta información haya sido de vuestro interés, nos despedimos hasta el próximo post.

¿Te ha resultado interesante? ¡compártelo!

Quiero contratar a mi hijo: en qué régimen debe cotizar

Si eres empresario y estás pensando en realizar una contratación de un familiar cercano, antes debes conocer la figura del autónomo colaborador. Si además es tú hijo, deberás estar atento a si convive o no contigo, y sí es menor o mayor de 30 años.

contratar familia

Con carácter general, los familiares que conviven con el empresario se encuadran en régimen especial de trabajadores autónomos, como autónomos colaboradores.

El autónomo colaborador es un familiar del trabajador autónomo titular que convive y trabaja con él de manera habitual y directa.

Aquí es donde se determinan las claves:

– Tiene que ser un familiar directo, cónyuge o pareja de hecho, ascendientes, descendientes y demás parientes del empresario, por consaguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive y, en su caso, por adopción.

– Tiene que ser un trabajo o colaboración habitual, no puntual.

– Tiene que convivir con el empresario

– Y no tienen que estar dados de alta como trabajadores por cuenta ajena en ese mismo negocio.

Concluyendo, el autónomo colaborador es un familiar directo del empresario que convive y trabaja con él.

Para conseguir nuevas altas de autónomos colaboradores, recientemente se han ampliado los incentivos que ya existían desde la Reforma Laboral aprobada en el año

2012, ampliando la bonificación existente del 50% durante 18 meses, a 24 meses, si bien los seis últimos meses adicionales la bonificación asciende únicamente a un 25%.

Para dar de alta un autónomo colaborador es necesario cumplimentar el modelo TA0521 de afiliación a la Seguridad Social.

No hace falta que se de alta en Hacienda, puesto que no adquiere ningún tipo de obligación fiscal (las obligaciones fiscales corren a cargo del empresario titular del negocio). El autónomo colaborador tendrá única y exclusivamente que realizar su declaración anual de IRPF (modelo 100), como cualquier trabajador normal.

La documentación que habrá que presentar junto con el alta (TA0521) es:

-Libro de familia

-DNI

-Copia de la declaración censal de inicio de actividad del empresario titular del negocio.

El empresario titular tendrá que cumplir las mismas obligaciones que con un trabajador normal, abonar las cotizaciones de la seguridad social, pagar su salario y entregarle la nómina correspondiente en función de la normativa laboral que le aplique y contabilizar estas partidas como gastos deducibles de cara a la presentación de sus impuestos.

Es necesario destacar, que el empresario individual puede optar por encuadrar a los hijos menores de 30 años, o a los hijos mayores de 30 años con ciertos grados de discapacidad (siempre que convivan con él) en el régimen de trabajadores autónomos (como autónomo colaborador) o en el régimen general teniendo en cuenta que en esta última opción no se podrá cubrir el desempleo.

 

¿Te ha resultado interesante? ¡compártelo!

La jubilación del empresario

En lo que llevamos de año, estamos recibiendo varias solicitudes sobre la jubilación del empresario, puesto que están próximos a la edad de jubilación o ya han decidido jubilarse después de una larga trayectoria empresarial.

abuelo

Son muchas las dudas que les surgen: ¿Qué pasará cuando llega el momento de la jubilación? ¿Puede una persona jubilarse y seguir manteniendo su empresa? La respuesta a estas preguntas la encontramos en la legislación que determina lo siguiente: “el disfrute de la pensión de jubilación será compatible con el mero mantenimiento de la titularidad del negocio de que se trate y con el desempeño de las funciones inherentes de dicha titularidad, siempre que no se implique una dedicación de carácter profesional”.

Estudiaremos los distintos casos que encontramos según el tipo de empresario:

EMPRESARIO INDIVIDUAL.

El autónomo, una vez alcanzada la edad de jubilación y cubierto el periodo mínimo de cotización, podrá optar por jubilarse y no por ello tendría que cesar el negocio o traspasarlo.

Aquellos que quieran continuar con el negocio, podrán mantenerlo, pero teniendo en cuenta que sólo se puede conservar la titularidad y no la dedicación al negocio.

Lo que es incompatible, es cobrar la pensión y realizar al mismo tiempo la actividad como autónomo, puesto que sólo se pueden hacer labores de dirección, que en términos legales la legislación dice: “comprenden exclusivamente dictar instrucciones directas y criterios de actuación a las personas que tienen encomendadas la gestión y administración de la empresa”.

Por lo que la continuidad de la actividad requiere como mínimo tener contratado al menos un trabajador, que será el que efectivamente realice el trabajo en el negocio.

El empresario jubilado no tendrá la obligación de cotizar en el régimen de trabajadores Autónomos (RETA) ya que queda excluida de este régimen, los empresarios individuales que no aportan a su negocio de manera habitual trabajo “personal y directo”.

SOCIEDADES MERCANTILES.

En el caso de las sociedades mercantiles la situación es similar a la del empresario individual con la peculiaridad en el tratamiento de la jubilación del socio que ostenta el cargo de administrador.

Cuando llega el momento de la jubilación, el empresario socio de la mercantil (independientemente de su % de participación) puede seguir manteniendo esa participación y obteniendo rendimientos en forma de dividendos. Si además es el administrador de la sociedad, volvemos al punto anterior, donde es incompatible el cobro de la pensión de jubilación con la prestación de servicios a la empresa, por lo que no puede haber una aportación de trabajo a la empresa, pudiendo solo realizar labores inherentes a la dirección.

Por tanto no sería obligatorio el cese como administrador por el hecho de jubilarse.

Para poder desempeñar esa labor de dirección, la que sería exclusivamente la de dar instrucciones a las personas encomendadas a la gestión y administración de la misma y seguir cobrando la jubilación, se obligaría al nombramiento de un gerente, que sería quien gestionaría la empresa y que tendría que estar apoderado por el administrador para realizar esas funciones.

ALBERTO LLAMAZARES GALVÁN

IZCO Y GALVAN ASESORES

¿Te ha resultado interesante? ¡compártelo!

Otras pequeñas medidas que ha supuesto la última subida de las cuotas sociales

Si bien, todas las empresas, conocen y han podido experimentar los cambios que han supuesto las modificaciones introducidas en el Real Decreto Ley 16/2013, con la subida en las cuotas de autónomos y la cotización de muchos conceptos que hasta ahora no se incluían en la base de cotización mensual de los empleados; también se han introducido otras peculiaridades que van a exigir un mayor control y trabajo burocrático para las empresas.

contratos tiempo parcial

Particularmente, se introduce una nueva exigencia para el control de la empleabilidad de los contratos a tiempo parcial con el objeto de favorecer la contratación estable y mejorar las condiciones de los trabajadores.

A partir de ahora, en la regulación de los contratos a tiempo parcial en el Estatuto de los Trabajadores queda modificada de la siguiente forma:

“…la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias. El empresario deberá conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada durante un periodo mínimo de cuatro años. En caso de incumplimiento de las referidas obligaciones de registro, el contrato se presumirá a jornada completa, salvo prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios.”

Izco y Galván asesores

Si te ha resultado de interés ¡compártelo!

¿Te ha resultado interesante? ¡compártelo!