Chupa Chups es de esas marcas tan famosas que acaban trascendiendo a su propio producto. Desde 1974, a cualquier tipo de caramelo que lleve un palo se le denomina con el nombre de esta golosina ideada por Enric Bernat, recientemente fallecido. Él fue el creador de una "chuchería" que ha llegado más lejos que ninguna otra gracias a los astronautas rusos de la estación MIR, que encargaron en 1995 decenas de chupa chups para el espacio. Los españoles no nos caracterizamos por los grandes inventos. El Talgo o la fregona han sido los que más éxito han tenido en nuestro país, pero el chupa chups fue un verdadero "bombazo" que traspasó fronteras. Comenzó con siete sabores y actualmente ya son cincuenta los que se pueden degustar. Jordi Cruyff, Esther Cañadas, Madonna o Figo, que tiene su propio suministrador, son algunos de los famosos que han sucumbido al sabor del chupa chups. Pero no sólo ellos, ya que esta empresa familiar convertida en multinacional está presente en 160 países, posee cinco plantas de producción repartidas entre España, Rusia, Francia, China y México y el 90 por ciento del volumen de ventas se produce fuera de nuestro país. Para Enric Bernat nunca hubo fronteras. Ni cuando se instaló en Rusia en 1991, un país que estaba en plena descomposición y cuya economía no presentaba visos de estar en fase de crecimiento, ni cuando se instaló en China en 1994. De hecho, la entrada en este país asiático le permitió recuperar el prestigio perdido entre los adultos españoles, como en su día ya lo hizo la imagen del calvo inspector Telly Savalas tomando este caramelo
Idea genial
El chupa chups es un caramelo que saborean pequeños y mayores, pero cuando Enric Bernat tuvo la idea, en 1957, su inspiración fueron los niños. Viendo que el tamaño de esta golosina era bastante grande y que siempre se lo sacaban de la boca, manchándose así las manos, se le ocurrió insertar un palo. Una idea en cuya sencillez radica su genialidad y que le convirtió en millonario.
Pese a que en un principio Enric Bernat propuso elaborar esta golosina a los socios de la empresa donde trabajaba, Granja Asturias SA, centrada en la fabricación de productos relacionados con la manzana, estos decidieron no arriesgarse y le dejaron solo en la creación de la nueva golosina. A la luz de los ingentes beneficios que este producto ha generado, seguro que más tarde se arrepintieron.
Bernat tardó dos años en materializar su idea, durante los cuales planificó bien el negocio. Para evitar futuras competencias compró en 1959 todas las patentes que se asemejaran a su producto, adquirió la madera necesaria, dotó a la empresa de tecnología apropiada y fijó un precio alto, una peseta, para darle prestigio al producto.
El éxito fue tan grande que en 1967 hubo que ampliar el negocio construyendo otra fábrica en Barcelona para poder responder a tanta demanda. Para entonces, este caramelo que "es redondo y dura mucho", como rezaba su lema publicitario, había cambiado de nombre pasándose a llamar en 1961 como lo conocemos actualmente, Chupa Chups, al igual que Granja Asturias. Su palo de madera había sido sustituido por uno más aséptico, de plástico, y poseía un nuevo logotipo diseñado por Dalí. Cuentan que el genio tardó una hora en crear aquel dibujo por el que cobró una cifra millonaria.
Con todos estos cambios, la siguiente meta de Bernat era dar el salto fuera de nuestras fronteras. Comenzó inaugurando SociZte Bernat et Cie en Bayona (Francia), que marcó el principio de una sucesión de aperturas en distintos países del mundo. En los setenta abrió una filial comercial en Nueva York para hacer llegar el producto a todo EEUU y en 1977 los escaparates de las confiterías de Japón se llenaron de Chupa Chups.
Posteriormente, en los ochenta, el negocio creció tanto en estos países, al igual que en Reino Unido y Alemania, que se transformaron en distribuidoras propias. Años más tarde, en 1991, continuó su expansión creando Neva Chups Limited en Rusia y Shangai Chupa Chups Gs y Food Corporation en China.
En España, al expirar la licencia de patente industrial en 1974, Bernat optó por la diversificación y así combatir la competencia de la empresa comenzó a fabricar chicles, caramelos líquidos, huevos de chocolate con sorpresa o regalices bajo el nombre Chupa Chups Diversificación, creada en 1981, y Comercial Regalín, inaugurada en 1986.
Sucesión
Enric Bernat murió en diciembre de 2003 dejando algunos proyectos en el aire, como el de instalarse en la India y en los mercados de Latinoamérica, pero sabiendo que posiblemente sus hijos los llevarían a cabo. Actualmente, Xavier Bernat preside esta empresa familiar que comenzó con su padre pero que lleva impreso el espíritu pionero de su bisabuelo, Joan Bernat, el primer confitero que elaboró caramelos en España en el siglo XIX.
Xavier Bernat, que desde hace dos años lleva el timón de la empresa, ha visto como en estos últimos años las ventas de Chupa Chups han bajado por el estancamiento del mercado y ha tenido que cerrar la fábrica de Bayona, cesar sus operaciones industriales en Brasil, donde contaba con dos centros de producción subcontratados, y reducir progresivamente su capacidad de producción en la planta de Toluco (México).
Para intentar contrarrestar la caída de dichas ventas Chupa Chups ha invertido grandes cantidades de dinero en publicidad. En 2003 hipotecó la famosa Casa Batlló, edificio diseñado por Gaudí en Barcelona, como garantía para obtener un crédito de 35 millones de euros con el objetivo de realizar inversiones publicitarias en televisión en España, donde hace años que no se anuncia, y reducir su deuda.
Para llevar a cabo esto último, la multinacional española también ha vendido su negocio de galletas en Rusia a una filial de Danone y ha creado una empresa conjunta con el grupo chino Tngyi, el fabricante de fideos chinos más popular del país, que se encargará de comercializar el chupa chups en un total de 300 ciudades de China frente a las 22 en las que hasta ahora se vendía el producto. De esta manera, la multinacional española intenta acabar con las pérdidas y aumentar su presencia en el país asiático. Chupa Chups afirma que la compañía no ha logrado rentabilizar la puesta en marcha de una red comercial propia basada en la distribución de un único producto.
El año 2004 se presenta difícil y para ello han elaborado un plan de reestructuración que permita recuperar la rentabilidad de su negocio. En el plano comercial, su estrategia se basará en el lanzamiento internacional de un caramelo con palo sin azúcar destinado al mercado adulto.
Mucho más que un caramelo
Chupa Chups busca el enfoque lúdico de su caramelo realizando concursos en su página web en los que participan niños y no tan niños, desde Reino Unido hasta Nueva York. Pero también aspira a ser algo más que una marca de golosinas. Con este objetivo se introdujo en 2003 en el mundo de los complementos y las fragancias. En Navidad lanzó al mercado una línea de relojes destinada a un público juvenil donde priman el colorido y las formas y pocos meses antes comercializó una fragancia llamada "I love me", con el mismo aroma que sus caramelos.
Beneficios: -18 millones de euros
Nº de Trabajadores: 1500 empleados
Mercado: Opera en alrededor de 160 países
Trayectoria: 1959: Nace un caramelo con palo llamado chups
1961: Toma el nombre de Chupa Chups
1967: Expansión internacional
1974: Diversificación de la empresa
2003: Fallece Enric Bernat
Vía: www.emprendiendo.com