Preocupados por esto, en Diario Pyme ponemos a tu disposición algunos tips que pueden ayudar a que una venta sea exitosa.
Si tu empresa usa telemarketeo, una de las cosas que se dice “murió” hace tiempo es la “llamada fría”. Es muy importante presentarse y crear una empatía con el cliente si es que se le va a ofrecer un producto vía telefónica. El primer paso es hacer que el ejecutivo se presente y forme un vínculo –aunque sea pasajero– con la persona al otro lado de la línea. Si esto no sucede, la empresa parecerá un poco desesperada por vender su producto.
Hay que entregarle cada tarea de la empresa a una persona específica; un profesional en cada área. El diseño, por ejemplo, es clave en estos tiempos, por lo que es altamente recomendado tener a una persona encargada de darle una imagen a un producto: desde el envase hasta presentaciones que se hagan de éste. Usar herramientas computacionales de diseño básicas, lleva a una mala imagen y muestra de poco profesionalismo.
Puede herir el ego, pero si no estás seguro sobre cómo escribir un e-mail, enviar una noticia relevante a los medios de comunicación o simplemente comunicar algo a todos tus empleados, es mejor contar con ayuda profesional. Aunque suena extraño, un e-mail bien redactado puede incluso abrirle oportunidades a la empresa que antes no se vislumbraban.
La imagen es extremadamente importante a la hora de vender algo, o ir a reuniones para cerrar tratos. Una persona que quiera venderle un servicio a una gran empresa debe saber “en que lugar está parado”. Si se da la impresión de que la venta se necesita más que la imagen que se proyecta, seguramente el trato no se cerrará.
Ser más humano que negociante, siempre da una buena impresión. La llamada coloquialmente “buena onda” con la persona que se conoce y salirse del protocolo lo suficiente para ser casual, pero no informal, la mayoría de las veces da resultado. Preocuparse de la persona con la que se negocia en vez de solamente enfocarse en la venta, aunque puede demandar más tiempo, genera un excelente feedback e incluso puede sellar una alianza que dure años.
En resumen, podemos decir que si tu empresa no tiene el expertise necesario (ya sea por falta de presupuesto u otro factor), mucho sentido común y una buena cantidad de ingenio ayudan a que cualquier trato llegue a cerrarse de buena manera.