

Año de constitución: 2007
Socios fundadores, equipo promotor e inversión inicial: Dos socios. Aitor Esnal y Beatriz Martínez
Descripción de la actividad y sector en que se desarrolla: Restaurante de dos tenedores, sector hostelería – restauración.
Evolución en el número de trabajadores: De 3 a 5
Evolución de la cifra de negocio:
Actividad internacional (si procede):
Hitos Claves de la empresa: Calidad de producto, perfeccionamiento de las técnicas de trabajo y sobre todo mucha dedicación. En cuanto al servio, impecable, educado y personal.
Aitor comenzó a cocinar de forma profesional a los 15 años en el rest. Aiten-Etxe de Zarauz como ayudante. Tras dos años de aprendizaje, fue aceptado en la Escuela de Luis Irizar de San Sebastian donde pasó dos duros pero efectivos años. Las prácticas las realizó en restaurantes diversos como por ejemplo Arzak, Astelena, Kukuarri (grupo Martin Berasategui), etc. Se traslado en primer lugar a Logroño a trabajar en el restaurante Marisol Arriaga, después paso a Madrid al grupo Bokado en el rest. Del museo del traje de Madrid, volviendo a Logroño a inaugurar el rest. Del casino de la mano de su prestigioso Chef. Finalmente, tras dirigir el rest. De La Antigua Azucarera de Marcilla, decide labrar su propio camino junto a su mujer Beatriz, a los 26 años de edad.
Beatriz lleva trabajando en el sector de la hostelería 12 años, los cuales le han dado suficiente experiencia como para saber llevar perfectamente el restaurante, en particular la sala, los vinos, etc.
Aitor se encarga de crear, cocinar, mimar (el producto), etc. Juntos Crearon Marinée Restaurante.
Lo principal fue encontrar el lugar, lo demás se iba resolviendo paso a paso con ayuda de asesores, la FER, ADER... ¿Por que Logroño? ¿Y la plaza del Mercado? Porque nos gusta La Rioja, los riojanos, la tierra... y la plaza del mercado porque es un lugar con mucho encanto, atractivo y especial, que con el paso del tiempo va adquiriendo un carácter único y emblemático.
Nuestra inquietud por desarrollar y poner en marcha todo lo que habíamos aprendido, para ofrecer lo mejor de nosotros a nuestros clientes, que de verdad lo merecen.
Emprender un negocio es ilusión y miedo junto. Hay que derrotar el miedo con trabajo constante y bien realizado, con esfuerzo diario por ofrecer lo mejor de ti mismo y sobre todo con capacidad de desarrollar nuevas propuestas, dejando de lado el camino del resto y creando el tuyo propio.