La economía mundial continúa inmersa en su lento proceso de recuperación rodeado de incertidumbres. A pesar del positivo efecto de los estímulos monetarios y fiscales
implementados, la fortaleza de la recuperación no genera confianza en los mercados.
Grecia con sus problemas fiscales y estructurales acapara la atención de los operadores sembrando de dudas la unidad y fortaleza de la Unión Monetaria.
El otro foco de atención son los ajustes en las políticas monetarias que realizaron primero la Fed y posteriormente el Banco Central Europeo.
Si bien han dejado claro que no habrá subida de tipos por el momento si comienzan a retirar parte de las medidas especiales de liquidez.